Tras las aportaciones de Santi y Mª José, continua Rebeca:
"El huerto Mágico de Aguasantas"
Había una vez un colegio llamado Aguasantas. Aparentemente era un colegio normal, con un gran jardín y un huerto. Un día algunos de sus alumnos estaban cavando la tierra para plantar verduras. Hacía un tiempo estupendo con pleno sol iluminando todo. Otros estaban regando, sembrando, y recogiendo la cosecha de la temporada. Pero Cuando se fueron todos adentro se empezó a nublar y…empezó a soplar un viento huracanado, a granizar y después a llover y llover. Teníamos que resguardar las plantas pero era demasiado tarde. Las hojas de los árboles y el resto de plantas quedaron rotas y esparcidas por el suelo. (Santi)
Recogimos todos los restos de hojas y plantas rotas, y los echamos en la compostera. No sabíamos qué hacer hasta que de pronto, Mª José se acordó de que una viejecita nos dio en Navidades, durante la visita al Belén del pueblo, cosas para el huerto. Rebeca fué corriendo a buscarlas… ¡Eran semillas de colores! Había semillas redondas azules, semillas cuadradas de color marrón oscuro, etc… (Mª José)
REBECA:
Sembramos todas aquellas semillas amarillas, rosas, etc en el huerto y resulta que eran mágicas, porque al poco de ponerlas en la tierra, empezaron a salir plantas del suelo por todas partes. Además, ¡salían con frutos ya grandes! Estaban cerca los niños en los columpios y les invitamos a que vieran la huerta mágica y después Rocío les dio fresas del huerto que eran super grandes y brillantes, y guisantes con formas de llaves asombrosas. Se quedaron con la boca abierta, no sabían que eran mágicas. Pero es que además salió un rosal en el huerto, ¡de color azul!
